Oraciones compuestas subordinadas adjetivas:
- La proposición subordinada realiza la función propia de un adjetivo (complementar al sustantivo)
- Muchas veces la subordinada va inserta, es decir, en medio de la principal. Recordad que la subordinada SIEMPRE empieza por el nexo y que cada verbo va en una proposición
- El nexo tiene una función. Para ello vemos su antecedente (el sustantivo al que se refiere y que aparece justo antes del nexo, en la proposición principal) y la función de ese antecedente RESPECTO de la subordinada es la función del nexo
- Hay dos tipos: ESPECFICATIVAS (si no llevan comas) y EXPLICATIVAS (si van entre comas)
Para mañana estas:
Los perros que ladran por las noches están abandonados.
La casa, que parece grande, ha sido comprada por unos inversores.
Una cosa sobre el comentario de Delibes. La obra es una despedida de Carmen a su marido. Hablamos de España hace sesenta años, un país en el que te casabas joven y para toda la vida, muchas veces sin apenas conocerse ni haber estado a solas antes de la boda. Por lo que nos cuenta Carmen, Mario y ella son muy diferentes. Han estado casados, han tenido cinco hijos, pero no tienen nada que ver el uno con el otro. En esa época no te podías divorciar y, de todas formas, en la mentalidad de Carmen no entra esa idea, a pesar de que al final de la obra, ella le cuenta una "infidelidad", un beso que ha dado a ese viejo amigo con el que se reencuentra y que resulta que viste bien, conduce un coche y fuma rubio... Todo lo que le reprocha a Mario. Él es idealista, ella solo quiere "prosperar" . Pero para Carmen prosperar es tener más bienes materiales, y para Mario prosperar es construir una sociedad mejor. ¿Os acordáis de Urbano y Fernando al comienzo de "Historia de una escalera"? Algo así, dos puntos de vista enfrentados. Carmen reprocha a su marido, aunque él ya no puede escucharla, que nunca se pusieron de acuerdo, que ni siquiera se sentaron a hablar de cómo y por qué veían la vida de forma tan diferente. Ella es hipócrita, claro, ha acabado siendo "infiel" a su marido, a pesar de que, por principios, ella nunca toleraría una infidelidad en otra persona. Pero Delibes nos habla de ese mundo en el que se vivían dos realidades, lo que uno hacía y lo que uno podía o debía hacer. Al final es una historia muy triste: un matrimonio que ya ni va a poder hablar ni a solucionar su diferencias. La incomunicación en estado puro.
Os lo recomiendo, es una novela excelente.

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